Un fascinante viaje al centro de la historia del entretenimiento electrónico, en tu propio idioma.
POLE POSITION. Año: 1982. Casa: Namco.
Pole Position
Qué ganas repentinas de fumarme un cigarrito.
Ahora me bebería una Coca-Cola.
Donde estés y a la hora que estés, un Martini te invita a vivir. Un Martini Bianco es Martini.
QUITA YA GATO
Es acojonante comprobar lo bien que se mantiene aún hoy este videojuego, Pole Position, rey de la velocidad y número uno en todos los rankings de sala recreativa durante 1983 y 1984, y en muchos pueblos buena parte de 1985 y 1986, y también puede que 1987.
Un arcade que, no lo olvidemos, todavía tiene que estar dando dinero en el siempre competitivo circuito internacional de amusements malasio.
Campeón original de los juegos de coches, Pole Position fue la más exitosa de las primeras máquinas recreativas electrónicas con VOLANTE, pedal acelerador y cambio de dos marchas LO / HI o palanca imaginaria de encendido del turbo.
Un triunfo arrollador que congregó en torno suyo a todo aquel que era alguien en aquel momento: celebridades, modelos, pilotos de la F-1..., asegurando en el proceso millones y millones para sus dueños y un 94% de las vueltas del café en los bares de medio mundo.
Era insertar una moneda en esta maquinita y pasar a pilotar un bólido de Fórmula 1 a 288 km/h en el mortal circuito de carreras Fuji Speedway, en una simulación de infarto.
Por primera vez en la historia las personas podían experimentar la velocidad sin temor a las consecuencias.
Pole Position fue el arcade de mayor recaudación en Japón en 1982 y en el resto del mundo en 1983, repitiendo hito en Estados Unidos en 1984, donde tuvo una serie de dibujos animados y un juego de mesa.
Estamos hablando de un arcade que en la cúspide de su fama llegó a salir con Brooke Shields.
Un portento informático fruto de la unión de dos elementos dispares: el Pole y la Position el talento de los ingenieros de la marca japonesa Namco y las redes de distribución mundial de la americana Atari.
El mortal circuito de carreras Fuji Speedway
Pole Position no tardó ni esto en capturar la imaginación de una generación entera. La gente más que lela se quedó superalucinada.
Todo hijo de vecino podía por fin sellar para siempre el debate de quién conducía mejor de su grupo de amigos, o manejar un coche a toda velocidad y bajo la influencia de todas las sustancias que quisiera sin miedo a multas o heridos, y todo por el equivalente local de 25 pesetas.
Tío, en serio, hablar de Pole Position era hablar de ¡POLE POSITION! (mano arriba para high-five).
Un videojuego que se jartó a coleccionar todas nuestras monedas y pasó entonces a amasar billetes, gracias al lucrativo negocio de las licencias para conversiones.
Porque a mí que no me jodan: No hubo literalmente sistema computerizado familiar o doméstico que no tuviera su versión de Pole Position: Atari 2600, Atari 5200, Vectrex, VIC-20, ZX-Spectrum, Commodore 64, BBC Micro... Incluso en 1988 hubo una versión muy tardía para MS-DOS.
Gran, gran éxito en España, grandísimo éxito en España, tremendo éxito en España, no es de extrañar si tenemos en cuenta las circunstancias político-sociales y económicas que había entonces en mi país, con un golpe de estado fallido el año anterior y saliendo de la dictadura de Leopoldo Calvo Sotelo.
¿Saben? El pueblo ya estaba harto de la oscuridad de títulos como Night Driver de 1976 de Atari y ansiaba espacio y luz y cielos claros, un poco como en el Turbo de 1981 de Sega, pero mejor.
La gente lo que quería era LIBERTAD, la libertad de ir deprisa que te cagas, y en ese sentido Pole Position llegó que ni pintado.
El recién formado gobierno socialista venía de ganar por primera vez las elecciones con el lema "Por el cambio", y lo que entendíamos era por el cambio de marchas, y por el volante, y por el pedal acelerador y por el resto de esta maquinita.
En cualquier caso, la idea central de ese slogan era que España iba a modernizarse y joder si se modernizó: en un año pasamos a tener una cabina de Pole Position en cada esquina.
Aquel año de 1983, el arcade de Namco se colaría en todos los Top 5 de electrodomésticos más vendidos, superando en muchos casos a lavavajillas, lavadoras, neveras y planchas.
El mensaje que se enviaba con esto al exterior era claro: España era un país moderno y democrático que quería jugar al Pole Position y permanecer en la OTAN.
CÓMO JUGAR HOY A POLE POSITION:
En tres, dos, uno, green green green, descarga el emulador MAME de la página oficial que sea y la ROM o lo que se necesite del videojuego Pole Position.