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WIPEOUT 2097. Año: 1996. Casa: Psygnosis. Si estrujo los restos de mi memoria atrofiada a base de THC, MDMA y litros y litros de vodka, Wipeout 2097 aparece como el último videojuego perfecto que soy capaz de recordar. Ni siquiera estoy haciendo un esfuerzo por resultar snob, es sólo mi verdad. Aquel era un programa que no necesitaba parches, ni añadidos, ni descargas, ni puñetas. Un producto completo y cerrado, la inmaculada perfección. Carreras de bólidos anti-gravedad al borde del siglo XXI. Curvas de pesadilla en circuitos de ensueño, o al revés. Saltos a 350 km/h. Rectas, pendientes, cuestas, rivales, varios tipos de armas a elegir. Chispas al rozar los fuselajes, una ambientación acojonante. Música electrónica, estilo. Joder, toneladas de estilo.
Wipeout 2097 era como, wow, era tan bueno que en su día había gente que aún encontraba tiempo de jugarlo en su Playstation en lugar de darle al Tekken 2, con eso creo que está dicho todo. Aquello era un viaje, un espectáculo, una ensoñación espídica, pura anfetamina virtual. Un salto adelante de 101 años en el tiempo. Y eso que a mí nunca me han gustado los juegos de carreras, que eran más bien especialidad de mi hermano, Gonso, pero qué puedo decir: entre el F-Zero, el Super Mario Kart de Supernintendo y el Destruction Derby 2, me fui convirtiendo, me bienacostumbré. Y joder, este Wipeout era como el F-Zero chutado de esteroides. El juego estaba programado por una vieja conocida de la era de los 8 bits, Psygnosis, mientras el diseño corría a cargo del grupo The Designers Republic, y se notaba, porque todo en Wipeout 2097 parecía cuidado hasta el más mínimo detalle, desde la primera hasta la última pantalla de carga, pasando por logotipos, iconos, naves... Una vez te acostumbrabas a cierta dificultad inicial el juego te recompensaba gratamente. La sensación de velocidad era acojonante: imposible no hacer con los hombros esos movimientos involuntarios de acompañar con el cuerpo en las curvas (¿tienen algún nombre?). Lo cierto es que se necesitaba la resolución de un kamikaze y la calma de un monje budista zen hasta el culo de Tranquimazín para superar según qué circuitos, porque, joder, vaya circuitos: Talon's Reach, Sagarmatha, Valparaiso, Phenitia Park, Gare d'Europa, Odessa Keys, Vostok Island y Spilskinanke. En muchas ocasiones, encadenar tres o cuatro curvas seguidas era sinónimo de fliparlo y además, había tramos en Wipeout 2097 con luces parpadeantes suficientes para provocarte catorce epilepsias seguidas. Dios, este juego era acojonante en prácticamente todos los aspectos, no por nada Psygnosis fue considerada durante mucho tiempo lo mejor que había salido de Liverpool desde los putos Beatles. Imaginad vehículos de cero G rápidos como meteoros. El zumbido de los motores, el martilleo de la música electrónica en el cerebro, la adrenalina disparándose. Con Wipeout 2097 me sentía como el cowboy de la consola de Neuromante, de William Gibson, siguiendo rastros de luz a velocidades de vértigo.
Nubes de tinieblas, dirigibles, destellos. Antiguos sistemas de metro previos a una guerra nuclear. La bajada suicida de Gare d'Europa mientras suena a todo trapo un Firestarter mudo. Tres milésimas de segundo antes de reaccionar. ¿Es humanamente posible? Joder, LO ERA. Dos naves Feisar más adelante. Negocias las dos siguientes curvas dobles con ayuda de los arpones de giro y, a 328 kilómetros por hora, aprietas el disparador. 3, 2, 1. La primera nave esquiva el rayo - PUTA - pero su compañera no. El bólido trastabillea, da tres vueltas de campana y estalla en una explosión de anillos concéntricos. Woohoo. Hasta la vista, baby. Pero la felicidad no es completa hasta que no llega la confirmación. Entonces suena, aquella voz fría, inhumana, helada: "Contender eliminated", y te estremeces de gozo. ¡Eres el puto cowb0y de las carreras anti-gravedad! (w00t!)
Sí, amigos... Wipeout 2097 era tan guapo que, en mi opinión, debería estar expuesto en el puto Guggenheim, CON LOS MANDOS CONECTADOS. Además, si el alcalde de mi ciudad (Barcelona) fuera enrollado y vibrara en la longitud de onda adecuada, seguro que rebautizaría algo a una "Plaza del Wipeout" y haría una "Avenida Wipeout 2097". Y es que, reiros lo que queráis tras vuestros ordenadores con firewall, pero este juego es tan de puta madre que es emblemático dentro de la "cultura hacker". No en vano últimamente la del Wipeout es la prueba que más expectación levanta en las Olimpiadas Hacker, sobre todo ahora que entrar en los archivos secretos de la Moncloa y de la Casa Blanca está muy devaluado y lo hace todo el mundo. Por último, para la gente que por lo que sea no esté interesada en los duelos clandestinos de hackers, decir que Wipeout 2097 es un videojuego que aún mola mucho, y espero que este breve, rápido y sintético artículo haya podido dar fe de ello. LONG LIVE THE QUAKE DISRUPTOR! CÓMO JUGAR HOY A WIPEOUT 2097: Descarga un emulador de Play como PSX y consigue un fichero llamado SCPH1001.BIN (512 Kb). Pon ese fichero en la carpeta "bios", bajo el directorio de PSX. Luego busca aquí algún Torrent de "Wipeout 2097" o, para la versión estadounidense: "Wipeout XL" (Hola, ¿qué es un Torrent?). Si a pesar de todo necesitas más instrucciones, lo siento pero no eres un auténtico cowboy de la consola y sí un PUTO VAQUERO MARICA.
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