Videojuegos olvidados

Un fascinante viaje al centro de la historia del entretenimiento electrónico, en tu propio idioma.

TEKKEN 2

Iron Fist 2.

Dragon Punch!

BEAT KAZUYA!

YOU WIN!

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TEKKEN 2. Año: 1995. Casa: Namco.

Adoro los videojuegos de lucha y como no creo que eso sea ningún secreto, si alguna vez os preguntan podéis responder sin miedo: "Joder, claro, Carlos adora los videojuegos de lucha".

Para mí los videojuegos de lucha vienen a ser como una especie de metáfora de la vida o algo, ya sabéis: uno es el típico luchador guaperas de pasado desconocido, movido por una secreta sed de venganza y todo eso y, sin embargo, y sin saber muy bien cómo, está recibiendo una soberana paliza del típico personaje GORDO DE MIERDA que no para de hacer todo el rato el MISMO JODIDO MOVIMIENTO.

Así es la vida y así era exactamente Tekken 2, un videojuego que para mí llegó a ser como, no sé... ¿he dicho ya lo de metáfora de la vida?

Pues bueno, pues Tekken 2 fue el abuelo de los juegos de lucha. El videojuego que relegó al Street Fighter II al status de fósil de mierda.

Portada de Tekken 2 para Playstation (1996)

TEKKEN 2

Tekken 2, sí señor, un juego en su día tan guapo que podías tenerlo encendido durante las fiestas.

Y digo fiestas con mesa de billar, música, barra de bar, alcohol, tías y sustancias prohibidas de aquí a un millón de años.

Y sin embargo, el juego quedaba bien, no desentonaba. A nadie le parecía mal tener aquello encendido y organizar de paso campeonatos de Tekken 2 con alcohol. Y las mujeres incluso masajeaban los hombros de los ganadores.

Eran otros tiempos, y en esos otros tiempos Tekken 2 era como, en fin, tampoco quiero parecer muy obsesionado pero para mí en un mundo perfecto todo el mundo jugaría a Tekken 2, las familias se hipotecarían para comprar cosas como "La enciclopedia de movimientos secretos del Tekken 2, volumen 3" y probablemente todos los primogénitos nacidos cada año serían sacrificados en honor de Kazuya Mishima y, qué coño, en ese mundo perfecto yo sería Kazuya Mishima.

O sea que sí, que soy un fan absoluto del Tekken 2, para qué seguir ocultándolo, y escribo este artículo más que nada y entre otras cosas para agradecer a sus creadores los buenos momentos que todos pasamos sentados frente a este videojuego, y frente a su continuación, Tekken 3. Gracias, tíos.

Gracias también a los incautos que tuvieron la osadía de retarme, por soportar mis combos internacionales, mis dragon punch y mi sentido cinematográfico del ritmo a la hora de molerles a todos la cara a palos.

Y gracias a Javi, por venir siempre a casa con algo como una botella de whisky, coca-colas, un CD de música que a nadie le gustaba salvo a él, y aquella tarde la Playstation de su hermano. Y gracias también a Jaume, el hermano, por cambiarme más tarde esa misma Play con el Tekken 2 por una guitarra eléctrica.

No sé si se nota, pero a mí el Tekken 2 me tenía un poco emocionado.

Ah, aquellas interminables tardes en Urgel 253, bebiendo, fumando, escogiendo personajes al azar y escuchando a La Buena Vida.

Intro de Tekken 2

Nina pr0n

Dos monigotes apenas tridimensionales enfrentándose en parajes desolados de polígonos. Y, de tan escuálidos y simples, aquellos personajes no parecían personajes luchando, sino ideas, conceptos antagónicos condenados a encontrarse, como el bien y el mal, la vida y la muerte, el día y la noche, Yoshimitsu y Kazuya...

Había cierta belleza en las imágenes de Tekken 2, y en su música, y en la rivalidad y en la técnica que todo aquel ejercicio requería, pero no olvidemos lo más importante de todo, la ya clásica pregunta de: ¿para ti cuál era la tía más cachonda que salía en el Tekken 2? Para mí era Michelle pero para la mayoría era Nina.

Si quieres participar en esta encuesta, no te cortes para nada y manda la tía cachonda del Tekken 2 de tu elección al correo electrónico de Santiago Capa en santiago_capa@hotmail.com.

Os aseguro que él no tiene ni idea de qué va el tema.

CÓMO JUGAR HOY A ESTE GRAN PROGRAMA:

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